Porque nuestros ojos dicen que hay más cosas por ver. Y porque tenemos la certeza de que algún día vamos a conseguir, vaya a saber cómo, recorrer el mundo. Porque podemos hablar de lo que hablan todos siendo conscientes y reírnos después.
Porque todo es un experimento.
Y porque nunca pensaremos que nos pasa lo peor. Porque la de victima no combina con nuestra dentadura. Es que no podremos evitar reír cuando veamos a muchos simplemente existir.
Punto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario