1. El/la amargado/a que de tanto 'realidad' y conciencia que tiene encima está al borde del intento de suicidio.
2. La/el que si la/o elogian dice que le sube la moral.
3. El/la que tiene la posibilidad de tenerme al lado y no, y no hay caso, no quiere.
Es un tema muy complejo, fíjate vos que la 'realidad' es prácticamente una para cada uno. Cada uno ve lo que quiere, y se moviliza con lo que le antoja sea consciente o no.
Pero ahora, estoy de acuerdo, esto está como la mierda, y no es por ser nataliocentrista, pero tómalo como referente, estoy desempleada, increíble. Yo que distingo la moral de la ética, y por sobre todo la moral del ego o del sentimiento de apreciación por mi persona...
Pero bueno, hace tiempo que me di cuenta de dos cosas: que no siempre tengo que tener la razón y que no voy a poder cambiar el mundo*, solo cambios en mi cotidianidad**.
Y para esto tengo frases- recortes...de alto contraste autorístico.
*"Y hace días que sabes que no, que a veces no hay que tener la razón"
La casa Azul - La Revolución Sexual.
**Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.
Eduardo Galeano
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